


El puesto que quedaba para completar las semifinales se iba a decir en los penaltis. Esa lotería que tantas veces nos ha enviado para casa de forma prematura. Pero esta vez contábamos con el boleto ganador. Con la garantía de tener al mejor portero del mundo en la portería: Iker Casillas. Ese chaval de Mósteles que ha hecho que esta selección dispute unas semifinales 24 años después.
Está es, posiblemente, la mejor selección española que haya podido ver. Aunque tengo que reconocer que también ha sido la peor Italia que he visto hace mucho tiempo. Ahora espera Rusia, a la que logramos golear en el primer partido pero que en las semifinales nos pondrá en problemas. Si eliminaron a Holanda será por algo.
Si Holanda hace lo que tiene que hacer, nos tocará Italia o Francia, pero sino lo hace, los rumanos serán nuestro rival soñado para alcanzar una semifinales de altura, probablemente con la Holanda de Sneijder, Van Nistelrooy y Robben.