El Real Madrid cayó derrotado en el Camp Nou por 2-0 y se aleja a 12 puntos de la cabeza de la tabla. El partido fue bonito e intenso. El Barcelona tuvo el dominio y los blancos las ocasiones más claras. Eto'o y Messi marcaron en los últimos minutos. Antes, Casillas le había parado un penalti al delantero camerunés.
Finalmente el Barça ganó el derby. Era lo que todos pensaban, pero a su vez, todos se equivocaron. Esperaban un baño, una goleada histórica, un Madrid hecho trizas. En cambio, se encontraron con un equipo guerrillero que supo maniatar a los azulgrana en casi todo el partido y tuvieron oportunidades para ganarlo. Juande y su equipo salen muy reforzados pese a la derrota, aunque los 12 puntos de diferencia parecen una distancia muy difícil de recuperar, salvo hecatombe culé.

El dominio del juego fue siempre para los azulgrana, llegando a conseguir posesiones de balón de más del 70%. Pero las mejores ocasiones de partido, con la excepción del penalti, fueron para Drenthe y el canterano Palanca. Ambos pudieron decidir el partido y cambiar el desenlace final, pero los héroes fueron otros.

Messi estuvo muy activo aunque el plan por parte del Madrid era claro: pararlo como fuera. Así, el jugador argentino recibió un sinfin de faltas, aunque las más duras se las reservó Márquez para Higuaín y Raúl. Los delanteros madridistas buscaron con ahínco el gol, sobre todo el capitán, que bajó al centro del campo a repartir juego y a dar grandes pases como el que dejó a Drenthe solo ante Valdés. Casillas estuvo inmenso, esta vez sí, y paró el penalti que Eto'o le quitó a Messi. Míchel Salgado placó a Sergi Busquets de forma escandalosa y Medina Cantalejo lo vio claro y señaló la pena máxima.
Tras lo sucedido, muchos pensaron que los blancos podrían ganar ya que se llegaba a los últimos diez minutos con el empate a cero, pero esta vez los héroes fueron otros. En un saque de esquina, Puyol se elevó más que Sergio Ramos y cabeceó al corazón del área, donde Eto'o sólo pudo poner el muslo, suficiente para batir a Casillas y ganar el partido. Porque el tanto de Messi ya en el descuento no hizo daño, los blancos ya habían perdido.





















