domingo, 6 de abril de 2008

Del mal, el menos




El Real Madrid empató a uno ante el Real Mallorca en el ONO Estadi. Sneijder adelantó al conjunto blanco tras una gran jugada de Robben. La expulsión de Sergio Ramos fue clave y la actuación del colegiado Daudén Ibáñez, muy protestada por el equipo balear, también.

El Mallorca se está conviertiendo en la bestia negra del conjunto blanco en las últimas temporadas. En el encuentro de ayer volvió a poner contra las cuerdas a los blancos en algunos tramos del partido y se vio perjudicado por la actuación arbitral. El Madrid empezó bien e hizo una primera parte muy buena. Muestra de ello es que el mejor jugador bermellón al descanso era su portero Moyá. La única gran ocasión de los baleares la tuvo Güiza en sus botas después de hacer una pared espectacular dentro del área con Ibagaza, pero el gaditano envió la pelota fuera. El resto fue un dominio blanco en juego y ocasiones. Guti y Sneijder lo intentaron desde fuera del área y Raúl desde dentro, pero no fue hasta el minuto 42 cuando los blancos encontraron premio a sus intentonas. Una internada de Robben por la derecha acabó en un pase al centro del área pequeña donde esperaba Raúl, pero fue Moyá quien desvió el balón, que cayó a los pies de Sneijder que lo empujó a la red.



Con ese tanto se llegaba al descanso de una primera mitad entretenida y polémica. Los mallorquinistas se quejaron de dos jugadas. La primera fue un gol anulado a Güiza tras un rechace de Sergio Ramos. Imagino que el colegiado interpretó que el defensa madridista había sufrido falta de Jonás al despejar, aunque no se acaba de apreciar. La segunda, fueron unas manos de Cannavaro dentro del área. El italiano fue al suelo para taponar un centro desde la banda derecha del ataque mallorquinista y el balón le dio en el brazo. El árbitro interpretó que no hubo voluntariedad, pero los aficionados que estaban en el estadio le dedicaron una pañolada.

En la segunda mitad el partido decayó un poco ya que el Madrid aguantaba el resultado con cierto dominio del balón. Todo parecía hecho pero una jugada lo cambió de forma radical. En el minuto 66 Sergio Ramos cometió una falta sobre Fernando Navarro y vio la segunda tarjeta amarilla. Los blancos se quedaron con 10 y el Mallorca se vino arriba. El asedio fue constante hasta que Borja Valero batió a Casillas por toda la escuadra. La jugada de Ibagaza y la dejada de Arango con la espuela fueron tan espectaculares como el gol del ex jugador madridista.



Después del empate el Madrid se defendió como gato panza arriba y acabó llevándose un punto del ONO Estadi. Pudo ganar cualquiera de los dos, pero el Mallorca demostró porque es la bestia negra del Madrid en las últimas temporadas. Al final ese punto sirve a los blancos para mantener los siete de diferencia con el Barcelona y también, sobre el segundo clasificado, el Villarreal. Quedan siete finales, la siguiente ante el Real Murcia de Javier Clemente.

4 comentarios:

DRJ dijo...

Pues si, al final ha resultado hasta positivo el empate. Pero la imagen del equipo está resultando pésima. A mi no me gusta nada este Madrid.

Un saludo de http://cibermadridista.blogspot.com

Alba dijo...

LA verdad es que temblaron tras el 1 a 1 ante el Mallorca, pero no hay de que preocuparse que el BArça está dispuesto a regalar otra liga.
Saludos

Juan José Mateo Socorro dijo...

La lucha de esta liga está siendo escesivamente triste. El Madrid se la llevará sin rival a la vista...

Saludos

Göres dijo...

@drj
Siempre es difícil ganar en Mallorca. Espero que la imagen que se dio ante el Sevilla vuelve este domingo contra el Murcia.

@alba
Pues sí, parece que en Can Barça lo dejan todo a su suerte en la Liga de Campeones, pero el ManU no es el Schalke 04...

@juan josé
Los dos grandes están fallones, suerte que el Madrid empezó muy bien, en resultados me refiero, y ahora puede administrar su ventaja.

Un abrazo y un beso, respectivamente.