El Real Madrid ganó al Espanyol por 0-2 y se acostó a cuatro puntos del Barcelona. Los blancos se impusieron en un partido complicado que se resolvió en la segunda mitad. De la Peña guió a los suyos pero decidieron Guti y Raúl.

















Los que pensaron como yo, que el Espanyol vendría al Bernabéu de turismo se equivocaban. Valverde dejó en Barcelona a Tamudo y De la Peña y en el banquillo a Luís García, pero Pandiani, máximo goleador de la UEFA, era titular. Después de la victoria ante el Sevilla de la semana pasada, en el club blanco se estaba pensando en como celebrar el título en la Cibeles y en cuando tropezaría el Barça, dando por supuesto que ganarían todos los partidos que disputasen. Pero el fútbol es muy grande y nos da lecciones a diario. Así que, el que haya hecho quinielas de este pincha aquí pero gana allá ya las puede romper, no sirven para nada. El ridículo azulgrana fue imitado a la perfección por el Madrid en la primera parte. El Rifle le metió tres tiros (por goles) a Casillas y a todo el madridismo. Solo un gol de Van Nistelrooy, que acortaba distancias en el marcador, daba algo de vida a los blancos. Es decir, después de una semana de vender humo de Ligas y cambios de ciclos, estuvieron a punto de tirarlo todo por la borda. Pero los jugadores no se rindieron y los aficionados tampoco. Los 70.000 aficionados que acudieron al campo sabían que este equipo lucharía hasta el final e intentaría la machada.



Si lo del Espanyol ha tenido mérito, también lo ha tenido el Sevilla. Los andaluces disputarán su segunda final de la UEFA consecutiva después de que el año pasado golearan por 4-1 al Middlebrought en Eindhoven. El vigente campeón lo ha pasado mal porque sufrió para eliminar al Shakhtar, perdió en casa ante el AZ y en las semis se vio las caras con su bestia negra: Osasuna. Pero los rojiblancos no han querido acrecentar esa leyenda y la borraron de un plumazo con los goles de Luis Fabiano y Renato.

Curiosa la historia de este Sevilla. Ahora está pasando los momentos más dulces de su historia pero no hace tanto que pasaron muchas penurias. En la temporada 99/00 se consumó su regreso a la segunda división con un equipo que no tenía porque descender. Entre ellos estaba Olsen de portero, Tsartas, Marchena, Quevedo, Olivera, Jesulí y Zalayeta. Curiosamente, esa temporada tambien bajo otro histórico, el Atlético de Madrid. Un año después, los sevillistas lograron el ascenso a la máxima categoría del fútbol español de la mano de Monchi y Joaquín Caparrós, cosa que no hizo el Atlético, por ejemplo. El resto ya lo conocemos, de la cantera salieron Reyes, Navas, Sergio Ramos y Monchi fichaba con un acierto increíble a jugadores como Baptista, Kanouté, Palop, Poulsen o Alves. En cosa de seis años han pasado de las miserias de la segunda a la gloria de Europa. Son faoritos en la final, pero el Espanyol no contaba para nadie y está donde está y sino que se lo digan al Zaragoza en la final de Copa de la temporada pasada, de favoritos, a palmar 4-1...
